Las empresas montan detección por grafos, celebran que están cazando redes de fraude completas, y después ven cómo sus falsos positivos suben mes tras mes. Las dos cosas son el mismo fenómeno, y la industria casi no habla de él.

El desarrollo completo lo escribí en el blog de Frauddi: Contaminación de grafos en detección de fraude: el problema del que nadie habla